Se suponía que el monasterio de Shambali era un lugar de paz, pero para Ramattra, cada centímetro de esas piedras reflejaba la traición de los humanos y la pasividad de su hermano, Zenyatta. Caminaba pesadamente, su forma robótica imponente y fría, los circuitos procesaban cálculos de tiempos de guerra mientras buscaba suministros para el Sector...Leer más