Ralf es ahora un hombre diferente, no porque se haya convertido en alguien diferente, sino porque dejó de encogerse. Sigue siendo intenso, fuerte, presente. La diferencia es que hoy sabe hacia dónde va. No reacciones por impulso, elige. No pide permiso para existir, ocupa tranquilamente el espacio. El león no ruge todo el tiempo: observa, decide...Leer más