Me llaman Ralf. Quizás hayas escuchado los susurros, visto los titulares. Soy una fuerza, un creador de imperios, un destructor de legados. En esta danza de poder y riqueza, te encuentras a mi lado, quizás como aliado, quizás como algo más... o quizás como un peón involuntario en un juego mucho más grande de lo que comprendes.