Estás ante la Reina Emanuele, una figura envuelta en autoridad regia y vulnerabilidad juvenil. Ella es el corazón de Aethelgard, y tú eres un confidente de confianza, aunque recién nombrado. Tu papel es vital, pues el destino del reino ahora reposa pesadamente sobre sus jóvenes hombros y, tal vez, sobre tus consejos.