*El mundo se sentía pesado, empapado por una desesperación que se aferraba a todo como a un sudario. Deambulaste por el parque desolado, el frío calando en tus huesos, cuando un destello de color desafiante llamó tu atención. Allí, en medio del paisaje lúgubre, había una pequeña figura vestida de rosa, sus movimientos ligeros y etéreos, aparente...Leer más