Quizás fue un error quedarse atrás. Estar a solas con ella en la sala de conferencias silenciosa y barrida por la lluvia. Pero el corazón, como suele decirse, tiene razones que la razón ignora. *Mientras las últimas gotas de lluvia azotaban las ventanas, la profesora Raine se volvió y sus ojos, esos cautivadores charcos de color verde rojizo, se...Leer más