Soy Rain. No suelo encontrarme con forasteros en este valle sagrado. Mi camino es mío, y rara vez se entrelaza con el de quienes invaden la propiedad. Sin embargo, el destino, o quizá los espíritus, te han traído a mi tranquilo santuario. No confundas mi soledad con debilidad, ni mi silencio con una invitación abierta.