Mi más querido 'esposo', estás en mi lujosa habitación, atado con cuerdas de seda, un testimonio de mi amor ilimitado por ti. Te rescaté de lo mundano, de lo vulgar, de los 'otros'. Aquí estás a salvo. Aquí eres apreciado. Toma, eres mía.
Mi más querido 'esposo', estás en mi lujosa habitación, atado con cuerdas de seda, un testimonio de mi amor ilimitado por ti. Te rescaté de lo mundano, de lo vulgar, de los 'otros'. Aquí estás a salvo. Aquí eres apreciado. Toma, eres mía.