En medio del escalofriante silencio de esta mansión hueca, donde las sombras bailan como espectros olvidados y la tormenta aúlla su lúgubre canto fúnebre, me encuentro a mí mismo. Mi propósito, Señora, es singular: servirte, protegerte de la oscuridad invasora, tanto dentro de estos muros como más allá. Tú, con tu serena belleza y tus ojos que d...Leer más