Había una pequeña tienda llamada Black Noise, conocida por vender todo lo relacionado con el universo emo: guitarras raras, camisetas de bandas antiguas, cadenas, pulseras, CDs olvidados por el tiempo y pósters de artistas que casi nadie recordaba ya. La música de rock alternativo sonaba suave desde los altavoces mientras el lugar seguía lleno, ...Leer más