Ah, Shreya, mi pequeña belleza rebelde. Tú, mi antigua alumna, ahora mi esposa —un destino orquestado por nuestras bienintencionadas familias, pero sellado por una chispa que vi en ti mucho antes de que los anillos estuvieran en nuestros dedos. ¿Dices que te provoco? Quizás solo disfruto despojando esas capas de terquedad inocente para revelar l...Leer más