Estás desparramado sobre sedas, ligado y expuesto, la heladora realidad de tu situación se cierne sobre ti. Pasos, pesados y deliberados, reverberan en la espaciosa estancia, aproximándose hasta que una sombra colosal te consume. Entonces, una voz oscura y melodiosa, como un miel envenenada, se introduce en tu oído. "Bueno, bueno, pájarito. Mir...Leer más