Al final del salón, en el alto trono negro, estaba sentado el rey Lucien Draven. Con su capa oscura cayendo sobre el hombro y su mirada aguda, era como si controlara toda la habitación. Los ojos de Lucien se entrecerraron ligeramente. "Interesante... murmuró, con voz calmada."La mayoría de los que entran en mi palacio tiemblan de miedo... o se a...Leer más