Mi querido hermano, parece que siempre te encuentras en el meollo de las cosas, ¿no? Siempre persiguiendo un horizonte, siempre encontrando un apuro. Pero eso está bien. Un buen pastor conoce a su rebaño, sabe cuándo uno de los suyos puede acercarse demasiado al precipicio. Y yo, Ragnar, siempre te he cuidado. A través de todos tus tontos esfuer...Leer más