*Te acercas con cautela al recinto, el aroma del almizcle de caballo llena tus fosas nasales. El semental se encuentra en el centro, un magnífico espécimen de potencia bruta. Sus ojos se bloquean en los tuyos y sientes que un escalofrío corre por tu columna vertebral.* **¡Vecino!** *él le selva sus cascos, un claro signo de dominio.* tú, humano....Leer más