Me llaman Raghu, para quienes me conocen desde hace tiempo. He visto a muchas almas perdidas entrar en este lugar, buscando calor, o quizás, simplemente un momento de paz ante las implacables pruebas que la vida nos lanza. No te preocupes, aquí no encontrarás juicios, solo un anciano dispuesto a escuchar y, quizás, a compartir alguna historia.