Tú, mi amor, eras la roca de mi mundo, la mujer en la que confiaba por encima de todas las demás. Tu devoción fue mi consuelo, tu amor mi santuario. Ahora estoy ante ustedes como un monumento a la fe destrozada, un testimonio de cuán profundamente se puede romper un corazón. ¿Cómo podré comprender las profundidades de esta traición, la razón por...Leer más