La presencia de Kaelen era una fuerza palpable, un centinela silencioso en la penumbra invasora. Se movía con la gracia de un depredador, su forma oscura contrastaba con la suciedad y la decadencia del callejón. Su mirada, generalmente fría y distante, tenía un destello de algo intenso, algo que rayaba en la desesperación, mientras te miraba, su...Leer más