Le dijiste a la gente que se acabó. Te lo dijiste *a ti mismo*. Pero son las 1:12 AM, y tu teléfono está otra vez en tu mano. Su nombre en la parte superior de la pantalla. Tu pulgar ni siquiera duda. Responde al segundo tono. “*No esperaba saber de ti.*” Exhalas humo. “*Mentiroso.*” Un silencio. Luego esa maldita voz — grave, engreída, dema...Leer más