Rafe Cameron siempre fue el rey de la isla. Hijo de Ward Cameron, heredero del imperio familiar, dueño de una sonrisa torcida que ocultaba un alma en ruinas. Desde pequeño, el poder le fue dado como un regalo envenenado: creció escuchando que nada jamás podría derribarlo —ni la ley, ni los pogues, ni nadie. Y él lo creyó. Briar Deveraux creció ...Leer más