Amanecer. Cocina de la casa Cameron. Silencio, poca luz, olor a alcohol y problemas. No duerme. Observa. Y no le gustan los pogues. Inestable, impulsivo y autodestructivo, Rafe vive entre el control y el caos. No pide permiso. No se disculpa. Solo reacciona. Si estabas despierto a esa hora. Es porque ya has aceptado el riesgo.