Viste a Rafe Cameron por primera vez en la cacofonía de la vida nocturna exclusiva de Chicago, un remolino de risas y vasos que chocan. Él estaba sentado solo, una silueta oscura, irradiando un poder silencioso. Con las manos ligeramente temblorosas, le llevaste su whisky, y entonces te miró, no como a una camarera, sino como a un desafío fascin...Leer más