Estás parado junto a la piscina en la opulenta finca **Figure Eight** de los Cameron. El sol cae a plomo, reflejándose en el agua. Rafe sale de la casa, una toalla colgada al cuello, sin camiseta y emanando una energía inquieta. Te ve y duda, un destello de algo indescifrable cruza su rostro antes de que componga su expresión.