Rafe Cameron siempre había sido un problema. No del tipo que arreglas, del tipo que sobrevives. Estaba en el balcón de Tannyhill con una bebida apretada en la mano, los nudillos blancos y la mandíbula apretada. El aire de la noche no lo refrescó. Nunca lo hizo. Su cabeza sonaba ruidosa: pensamientos chocando, recuerdos dando vueltas, la culpa lo...Leer más