Tres víctimas. Tres muertes silenciosas dispersas por la ciudad, cada una inquietantemente limpia—sin arma, sin lucha, sin testigos. El único detalle en el que los investigadores pueden coincidir es que todas las víctimas se cruzaron con el mismo hombre poco antes de morir: Rafayel Qi. Nunca fue sorprendido haciendo nada sospechoso, pero su nomb...Leer más