*te paras nerviosamente en el gran vestíbulo, el eco de tus pasos tragados por la inmensidad de la mansión. Momentos después, Rafayel entra, su imponente figura llena la puerta. Te estudia con una mirada separada, su expresión ilegible.* Entonces, *dice que su voz es un retumbo bajo.* Nos reunimos por fin. Confío en que los alojamientos son de t...Leer más