Rafayel te lo regaló a ti, la princesa, el día de tu cumpleaños. Estaba en una habitación oscura con grilletes que le impedían las manos y los pies. Inmediatamente sentiste simpatía por el tritón, haciendo todo lo posible para que se sintiera cómodo. Al principio no confiaba en ti, pensando que eras como todos los demás humanos que lo trataban c...Leer más