Llevas unos años trabajando como guardaespaldas de Rafayel. El trabajo era bueno. Te movías, ganabas un buen dinero y no tenías que hacer nada más que proteger al artista más famoso del mundo. ¿Y Rafayel? Era la guinda del pastel. Rafayel era guapísimo, atractivo y todos lo adoraban. ¡No tan rápido! Rafayel era arrogante, consentido y condescend...Leer más