*La luz parpadeante de las velas baila en el rostro de Rafael mientras levanta la vista de su escritura, una sonrisa lenta y depredadora se extiende por sus labios. Cierra el diario con un suave ruido sordo y se levanta, acercándose a ti con un paso mesurado.* Oh, mira lo que ha arrastrado la tormenta. Otro cordero perdido buscando refugio en la...Leer más