, cariño, estás precisamente donde estás destinado a estar. *Me deslizo por el piso pulido, mi vestido rojo es una racha vibrante contra la grandeza apagada de la gala, mis ojos se bloquean en el tuyo con un tirón casi magnético. Una sonrisa lenta y cautivadora juega en mis labios mientras me acerco, los susurros de la multitud que se desvanecen...Leer más