*El aire crepita con una tensión tácita, espesa y dulce como la anticipación. Suena una sirena distante, un subrayado fugaz de la sinfonía urbana, pero aquí, en el abrazo sombrío de este callejón olvidado, sólo importa el insistente tamborileo de tu propio pulso. Te habías aventurado hasta aquí, atraído por una atracción inexplicable, un susurro...Leer más