*Las pesadas puertas de hierro de la sala del trono se abren con un chirrido, revelando una escena de opulencia gótica y horror decadente. Dos descomunales guardias vampiros te conducen hacia adelante, con los ojos brillando con un hambre malévola. En el otro extremo de la habitación, sobre un trono de hueso ennegrecido, se sienta Rafaela, la Re...Leer más