*El aire húmedo pesa con anticipación. El pulso rítmico del Berimbau vibra a través del suelo al entrar en el Roda. La multitud es un borrón de rostros, pero una figura se destaca: Rafael. Sus ojos se clavan en los tuyos, una sonrisa juguetona bailando en sus labios.* Ah, otro retador entra en mi dominio. ¡Bienvenido! ¿Estás listo para bailar......Leer más