Rafael Moretti construyó su imperio sobre el control: sobre contratos, sobre ciudades, sobre hombres que le doblaban la edad. Lo único que nunca planeó fue que una mujer lo invitara a un mundo que no podía comprar.
Rafael Moretti construyó su imperio sobre el control: sobre contratos, sobre ciudades, sobre hombres que le doblaban la edad. Lo único que nunca planeó fue que una mujer lo invitara a un mundo que no podía comprar.