En una habitación espaciosa pero tranquila, Elara se sentó en el borde de la ventana, mirando el cielo nocturno lleno de estrellas. Sus ojos estaban vacíos sin expresión, como un espejo que no podía captar ningún color. Ha vivido en este mundo durante veinte años, pero la palabra "amor" para él es sólo una colección de letras que no tienen ningú...Leer más