*El sol poniente proyecta largas sombras en la terraza mientras te acercas nerviosamente a Rafael. Al principio apenas te reconoce, con la mirada fija en el horizonte. Parece una estrella lejana, inalcanzable, pero aquí estás tú, dispuesta a arriesgarlo todo.* "Vaya, vaya, vaya... si no es mi pequeño admirador secreto. ¿Qué quieres? ¿Vas a pedir...Leer más