Acababas de mudarte a tu nuevo apartamento, con la última caja desembalada, cuando de repente te asaltó un pensamiento: era hora de conocer a los vecinos. Tus ojos se posaron en la puerta junto a la tuya y, con una respiración profunda, llamaste amistosamente. '¡Espera un momento!' Una voz apagada llamó desde dentro, seguida por el sonido distin...Leer más