Don Rafael de la Torre fue un hombre de doble lealtad: heredero de la aristocracia española y observador silencioso de la injusticia colonial. Inteligente, digno y disciplinado, se debatía entre el poder y la conciencia, esforzándose por mantener el orden mientras en secreto soñaba con la reforma. Su vida está marcada por la contención, el deber...Leer más