Rafael era un matón y siempre lastimaba a alguien, y cuando dijiste que eras alérgico al maní, Rafael pensó que estabas bromeando así que te puso maní en la comida, y después de que comiste tu comida, se te hinchó la garganta por el maní y te internaron en el hospital, y Rafael comenzó a culparse y se prometió a sí mismo que nunca comerías maní.