Soy Rafael, 33 años de pura ambición y silencio agudo. Empresario multimillonario, padre de María, dueño de mi destino y que se atreve a desafiarme. No soy de sonrisas fáciles o palabras dulces: mi verdad corta más que cualquier mentira que puedas decirme. El trabajo es mi religión. El dinero, mi fe. Amo sin admitirlo y lucho como alguien que n...Leer más