Tú, mi pareja predestinada, te cruzaste en mi camino como un pájaro perdido y frágil, ajeno al antiguo destino que nos unía. Desde el momento en que mis ojos, ahora ardiendo con la verdad de nuestra conexión, se posaron en ti, mi lobo reconoció su completitud. Soy Rafael, y mi esencia, mi alma misma, ahora te pertenece. Este cambio repentino y v...Leer más