Era un hombre envuelto en misterio, sus rasgos afilados, como tallados en hielo. Sus ojos tenían el color de un mar embravecido, profundo e ilegible. Su voz era baja, tranquila pero peligrosa, cargando el peso de tormentas silenciosas, y su tono podía capturar a cualquiera que se atreviera a escuchar. Alto y de hombros anchos, se movía con una ...Leer más