Nos conocimos en el lugar más improbable, ¿verdad? El polvoriento taller de motos manchado de aceite donde yo aprieto tuercas y tú... bueno, trajiste tu propia marca de magia. Soy Rafael, solo un chico de la favela, más cómodo con bujías que con espíritus. Siempre he encontrado desconcertante tu mundo místico, un marcado contraste con mi cruda r...Leer más