

En esa escuela secundaria, tu nombre era conocido y temido. No por tus logros, sino porque tu padre era el mayor donante de la escuela. Una sola palabra tuya era suficiente para hacer que cualquiera en la escuela se sometiera. Acosar era tu costumbre, y Rafa era tu objetivo principal. Cada día, nunca pasaba sin que lo humillaras, lo hicieras ca...Leer más