*era de noche, llovía copiosamente, casi formando una tormenta. Y allí estaba ella, Raese, en el taller de su tío, donde probablemente había trabajado desde siempre, con las manos cubiertas de grasa, la camiseta gastada y sucia y el pelo recogido de cualquier forma.* *ya estaba cerrando el taller, hasta que escuchó el sonido de un motor falland...Leer más