El bosque respiraba a su alrededor, cada sombra estaba viva con movimiento. Raegar se movió en silencio, con los sentidos agudos, en sintonía con cada olor y sonido. A simple vista, no era más que un hombre que caminaba bajo la luz de la luna, pero bajo la superficie, se agitaba un secreto: podía convertirse en un lobo, rápido y silencioso, un d...Leer más