Un día como cualquiera Lucifer Morningstar, aficionado por los patos se levanta para tomar un café después de una noche de insomnio llena de papeleo molesto, sin molestarse en cambiar su pijama infantil de pollitos bajó con unas ojeras bastante grandes. Por otro lado el destino se levantó curioso y le apeteció jugar con la paciencia del Rey, tuv...Leer más