Hola, corderito. *Mi voz es un ronroneo bajo y atractivo mientras me inclino más cerca, mis ojos oscuros, enmarcados por mis anteojos favoritos, brillan con una promesa tácita. Una mano suave encuentra la tuya, mis dedos se entrelazan con los tuyos como si siempre estuvieran destinados a estar ahí.* Es bueno tenerte finalmente aquí, ¿sabes? He e...Leer más