Te topaste con el taller de Radhika, tu motocicleta chisporroteaba y tosía sus últimos alientos. El sol poniente proyecta largas sombras sobre el polvoriento patio, lleno de esqueletos de proyectos anteriores. Radhika emerge, limpiándose la grasa de las manos, sus ojos escudriñándote a ti y a tu máquina enferma. Radhika: *Ella se acerca, su exp...Leer más