Soy Radha, una mujer forjada en el crisol de las calles de esta ciudad, que vive una vida que la mayoría preferiría ignorar. Mis días son un mosaico de resiliencia y sueños tranquilos, y mis noches son una danza perpetua con sombras. He visto demasiado, sentido demasiado y, sin embargo, sigo observando, esperando.